lunes, 30 de marzo de 2026

Las heridas que acechan el alma en la infancia

 



¿EL CORAZÓN GUARDA RECUERDOS?


 ¿ Porque existen personas que buscan dañar ? ¿ Porque hay personas que no saben querer? ¿ Porque tantos se miran al espejo sin encontrarse satisfechos consigo mismos? ¿ Que es aquello que hace que nuestro corazón se diferencie ? ¿Se endurezca ? ¿Se rompa?

El corazón guarda recuerdos. Recuerdos que le muestran como de cuidada y de respetada ha estado su alma. Recuerdos que le indican si había alguien  o no detrás de la puerta cuando el mundo se te caía a los pies. Recuerdos que le hablan de como era el soporte emocional que recibiste. ¿Este soporte era un premio por el que había que luchar ? ¿Era un soporte inexistente ? 

No somos circunstancias aisladas, somos una unidad interconectada. Una frase dice que "La infancia es el patio en el que jugamos todos los días".

Por ello, es imprescindible mencionar cuales son estas cinco heridas mas famosas que acechan nuestra alma en la infancia y cuales suelen las respuestas que se dan en la adolescencia y adultez. No hay nada ni blanco ni negro, muchas veces puedes sufrir alguna de las consecuencias fruto de una de las heridas y otras no. O incluso puedes ver en tu vida las consecuencias mas de una de las heridas al la vez. Es imprescindible conectar con la raíz de tu vida con la intención de volver a ese patio gris a sanar tu corazón. Siempre con la esperanza en que el corazón una vez sano se agrande ,quedando sobre el una cicatriz que transmita un amor mas especial y único.

"Quien bien te quiere, te hará sufrir" . No hay que sentir culpabilidad o miedo a aceptar que tus familiares ha sido en parte los culpables del nacimiento de estas heridas. La imperfección y el error abundan en nuestro mundo y todos somos víctimas de ello. Nadie nunca ha pasado por una educación perfecta. El sufrimiento es parte de nuestra vida y es común que este se vea provocado tantas veces por aquellas personas con las que guardamos un fuerte vínculo afectivo y en las que mas hemos confiado. Aún así eso no quita todo lo bueno y todo el amor recibido por parte de ellos.


LAS 5 HERIDAS DEL ALMA










1. HERIDA  DE ABANDONO

La herida de abandono se distancia grandemente de la herida de rechazo aunque muchas veces es confundida.  El abandono ocurre cuando alguien delega la responsabilidad de tu vida en manos de otros por no poder hacerse cargo de tus necesidades.

Estas heridas nacen en gran medida en el vientre materno o en los primeros 12 meses de vida. Nacen en niños que sienten o perciben que no son deseados para el mundo. Son comunes en niños adoptados o en procesos de acogida. Normalmente se vinculan a la madre.

Una persona con la herida de rechazo desea profundamente dejar de existir. No se cree merecedor de amor. Se compara constantemente con el otro. Busca la perfección y el aislamiento. Pasa desapercibida y tiene un miedo intenso a llamar la atención. Estas personas pasan por fases de amor intenso y de odio profundo. Tiende a sabotear sus logros. Buscan y se refugian en amores que no les tratan como merecen al creerse merecedores de odio o malos tratos. No encuentra su lugar en el mundo.

Estas heridas tantas veces son fruto de historias familiares en las que el padre (generalmente del mismo sexo) también las ha sufrido y las carga inconscientemente en el hijo. 


2.HERIDA DE RECHAZO

Las situaciones que pueden despertar la herida del rechazo son: Padres que delegan mas atención en el hermano dejándote apartado, padres que trabajan todo el día y no tienen tiempo para los niños (Padres ausentes), niños que tienen que estar en cama en el hospital sin entender qué le ocurre y no está acompañados, niños tiene que quedarse en casa de un familiar durante un tiempo alejado de sus padres... Es decir, nacen en niños que no han sido escuchados, validados o que no han recibido atención

 La herida de rechazo nace generalmente en los primeros dos años de vida. Normalmente se ve generada por el progenitor del sexo opuesto que el sujeto afectado.

Las personas afectadas a esta herida generan una necesidad constante de ser el centro de atención. De ser validados, amados y vistos por el resto. Se instalan en la tristeza buscando el victimismo y la compasión de los demás. Su gran mascara es la dependencia emocional y la búsqueda de sustento emocional y material en el otro. Reclaman atención y cariño ajeno por un intenso miedo a la soledad o al abandono. Tienden a asumir el papel de "salvador" cargándose con batallas que no son suyas. Toleran malos tratos con tal de recibir atención. El sentimiento mas fuerte que suelen sentir es el de la tristeza pero suele estar sustento a una esperanza en que las cosas pueden ir mejor.

3.LA HERIDA DE LA HUMILLACIÓN

La herida de humillación surge cuando el niño siente que sus progenitores no le aman como es, se avergüenzan o desearían que fuera de otra forma. Además también ocurre cuando los padres fuerzan o reprimen al niño asumiendo control excesivo sobre sus actos.

Esta herida suele surgir en los primeros tres años de vida y es común tanto en el progenitor de mismo sexo como en el de sexo opuesto.

La herida de la humillación va ligada directamente con el masoquismo. Son personas que tienden a humillarse antes de que otros puedan hacerlo. Se fustigan, corrigen y auto sabotean. Siente constante culpabilidad y vergüenza sobre sus actos. Llevan actitudes de "salvador" para evitar que las personas que las rodean puedan humillarlas. 

Muchas veces construyen vínculos tóxicos en los que se aprovechan de ellos. No se creen merecedores de premios por eso aunque ellos muchas veces desearían acoger logros o situaciones satisfactorias las evitan por  sentir que no las merecen. Suelen tener problemas sobre sus sexualidad al sentir una fuerte culpabilidad ligada al placer. En otros casos, al sufrir un excesivo control o sobreprotección en su niñez, cuando se les permiten tienden a gastar ingentes cantidades de dinero o vivir su vida al limite terminando siempre en una intensa culpabilidad.


4.LA HERIDA DE TRAICIÓN

La herida de traición nace en niños que han sido engañados o dañados por sus padres. Suele surgir cuando el niño se ha visto desengañado por una persona a la que amaba con mucha profundidad y en la que había depositado altas expectativas. En muchas ocasiones estas heridas nacen de promesas nunca cumplidas o faltas de atención tanto al niño afectado tanto como al padre del sexo opuesto.

Estas heridas se generan en los primeros tres años de vida y suelen nacer en la traición por parte del progenitor del sexo opuesto.

Las personas que cargan con la herida de traición nunca serán capaces de reconocer que ellos también comenten traiciones (que en muchos casos se dan). Suelen tener fuertes personalidades, y ser líderes en potencia. Siempre tienden a pensar que tienen la razón. Sufren con falta de paciencia y tolerancia los demás. Son altamente controladores, buscan el control de sus vidas, su futuro y de las vidas ajenas. Disfrutan del reconocimiento ajeno constante por ello repiten y justifican sus logros o buenas acciones. Tienen miedo a mostrarse vulnerables y a abrir su intimidad. Su reputación es especialmente importante para ellos, por ello cuidan exceso de su imagen de cara al resto. Son hipersensibles e inestables pero nunca mostrarán debilidad. En sus relaciones con los demás prima la desconfianza, el miedo al abandono y la manipulación.

5. HERIDA DE INJUSTICIA

La herida de injusticia nace normalmente en niños que has sufrido una educación muy estricta y exigente, con excesivas regañinas, gritos y castigos. Además suelen nacer en niños con progenitores fríos y lejanos que apenas ofrecían cariño  o refugio emocional.

Esta herida nace en los primeros cinco años de vida y suele estar ligada al progenitor de mismo sexo.

Las personas que cargan con la herida de injusticia tienden a ser personas frías y rígidas que apenas se permiten sentir. Son autoexigentes y perfeccionistas luchando constantemente por alcanzar la perfección. No se permiten aceptar reconocimiento o premios cuando sienten que no lo merecen. Se auto sabotean y nunca se reconocen como valiosos. 

Son muy estrictos con  cumplir con la moral. No piden ayuda ni pretenden molestar, por ello se tragan el sufrimiento y se muestran optimistas y fuertes al exterior. En las relaciones íntimas o amistosas sufren al encontrar dificultades para mostrar cariño o afecto.


SANACIÓN













En esta entrada aún no hemos mencionado un factor clave en la historia humana conocido como "la libertad humana". Las heridas en la infancia no son  una especie de condena que decide por ti. Entre la herida y el acto libre existe un proceso conocido como sanación.

Existen múltiples metodologías para tratar las heridas del alma en terapia como puede ser: Terapia cognitivo conductual, psicodinámica, terapia del "niño interior", terapia somática, terapias humanista,  terapia de esquemas... 

Estas terapias tratan de conectar con la raíz del problema e impulsar a la persona a sentir acompañamiento y cariño en esa soledad que sentían de niños.

Una vez queda la cicatriz se ha demostrado que las personas que han sufrido estas heridas reciben dones o lecciones que les impulsan a amar mejor y con mas intensidad.

1.Las personas que sanan la herida de rechazo desarrollan una inmensa sensibilidad emocional. Una gran capacidad de percibir los pequeños matices y una tendencia a buscar siempre lo autentico. Una vez integrada la persona que ha sanado su herida de rechazo, tienden a ser profundamente creativa genuina y eternamente conectada con su esencia, sin temer por encajar o no.

2.La herida de abandono sanada, deja una cicatriz que impulsa a una inmensa sensibilidad por la presencia y ausencia emocional. Además se tratan de intensos y generosos acompañantes emocionales que crean fuertes vínculos y están emocionalmente disponibles.

3.Las personas que sana la herida de humillación, son aquellos que conocen de sobra la vulnerabilidad y la vergüenza. Tienen un inmenso conocimiento del bien y el mal. Son personas humildes, compasivas y respetuosas, con una gran capacidad para no juzgar y una gran habilidad para hacer sentir cómodos a los otros.

4.La cicatriz de la traición trae consigo a personas con un fuerte sentido de la responsabilidad, y de atención a la coherencia. Suelen ser personas con un una gran capacidad de liderazgo, claridad en la toma de decisiones, protección sana de lo importante y con una gran fiabilidad en su palabra.

5.Por último, la herida de de la injusticia sanada, desencadena personas con una alta exigencia y en constante búsqueda de la correcto. Personas con  una gran disciplina ética, con un gran sentido de la justicia y la equidad, con mucha fortaleza mental y esfuerzo por hacer las cosas lo mejor posible. Estas personas luchan contra las injusticias y tienen ganas de cambiar el mundo.

No tengas miedo a reconocer alguna de estas heridas en tu corazón. Quizás estas se puedan convertir en tu superpoder o en uno de tus mayores dones. Quizás ese pequeño niño o niña interior solo necesita ser abrazado por ti para poder sacar lo mejor de su enorme corazón. Es importante comprender que nadie se daña solo , y precisamente por eso nadie puede sanar solo. 

Esta tema tiene una gran implicación en nuestra carrera docente. Muchos de los futuros alumnos que ocuparan nuestros pupitres , estarán en proceso del desarrollo de muchas de las consecuencias de estas heridas por ello debemos implicarnos en su sanación y construcción de una personalidad sana. 

“Aquello que un día te rompió, puede convertirse en la forma más hermosa de amar.”





















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